Radar de lluvia

lunes, 21 de junio de 2010

Dios se entrega para Nuestra Salvación

"Aunque fuera un tronco seco,
deforme, oscuro, podrido,
ese leño dolorido
de tu rostro nazareno.
Aunque nada humano al menos
quedara ya en la madera,
ni tus ojos parecieran
capaces de tu mirada,
ni la llaga descarnada
de tus manos, manos fuera,
ni las espinas hirieran
tu sien de miel traspasada;
aunque ya no hubiera nada
de misterio o de dolor,
ni de hombre ni de Dios
en en leño de tu cara,
en lo poco que quedara
vendría a rezarte también
mi Señor del GRAN PODER,
carne de Dios sevillana.
Pregón 1991 - José María Rubio Rubio"


Si alguien te alza la mano
o te ofende, Gran Poder,
te juro Dios Soberano
que no pudo nacer
bajo el cielo sevillano. 
                                                                 Rodríguez Buzón.

1 comentario:

Cofrade dijo...

Carne de mi carne,
recuerdos de una noche clara donde la luna crecía, en un mirador de ensueños, tu sonrisa, tu mirada, florecían, da igual el lugar, sea en el mirador de un mar de olivares, sea camino del portillejo, siento cerca tu entrecejo, y comprendo que contigo todo se puede.